¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?...
Al interiorizar el aprendizaje como algo profundo que parte de la naturaleza del ser humano como una manera de adquirir una serie de conocimientos, habilidades, destrezas y valores, conlleva una serie de procesos bien orientados y planeados para lograr esa interiorización.
Partiendo de este precepto, no se puede pensar que sea algo tan absolutamente trivial y mucho menos que se pueda observar y medir con base a unas simples preguntas o propósitos de unos contenidos cualesquiera más aun si queremos que sea significativo.
El aprendizaje significativo es la acción que moviliza la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad al momento en que los procesos de asimilación-acomodación tienen lugar en la construcción del conocimiento.
En el ámbito propio del desarrollo de competencias, el aprendizaje significativo debe ser con “h”, es decir, aprehendizaje significativo ya que implica el extraordinario hecho de que al elegir una acción como aquella que ha de fomentar el desarrollo de una competencia, tanto el maestro como el estudiante, están eligiendo una manera de estar en el mundo, y así, una manera de construirse a si mismos, pues eligiendo tal acción, están al mismo tiempo optando por una apropiación del mundo de una determinada manera.
Pero la acción por sí misma no es suficiente para movilizar la organización de los esquemas, para ello, es necesario situar el aprendizaje tanto en un espacio problemático concreto de una profesión (aspecto inter-psicológico de practica socio-profesional), como cognitivamente hablando (intra-psicológico) en el interés personal y en la zona del desarrollo próximo.
Para lograr el desarrollo de las competencias, el estudiante tiene que estar enfrentado a situaciones problemáticas cuyas exigencias de acción lo obligan a movilizar sus viejos conocimientos en pos de unos nuevos, reorganizando así sus propios esquemas de acción, es decir, que el aprendizaje que mejor desarrolla las competencias es un aprendizaje que se encuentra situado.
Elegir la acción que habrá de desarrollar la competencia pensando en la zona de desarrollo próximo refiere a la viabilidad de tal acción como movilizadora de la organización de los esquemas involucrados; y pensar en el verdadero interés del estudiante, refiere por lo menos a dos cuestiones importantes: al contenido de aquellas acciones que puedan llamar la atención efectiva del estudiante y disparar la motivación, además de considerar que fin interior el alumno quiere darle al conocimiento que habrá de construir.
Lo anterior nos lleva a la reflexión de la profundidad del aprendizaje como un proceso que se desarrolla en un contexto social y cultural el cual va más allá de la memorización de información, es decir, no es algo insignificante, sino es un aprendizaje significativo y situado, no exime a maestros, estudiante y funcionarios universitarios por igual, de la responsabilidad fundamental que toda educación universitaria pensamos contiene en su seno.
Al interiorizar el aprendizaje como algo profundo que parte de la naturaleza del ser humano como una manera de adquirir una serie de conocimientos, habilidades, destrezas y valores, conlleva una serie de procesos bien orientados y planeados para lograr esa interiorización.
Partiendo de este precepto, no se puede pensar que sea algo tan absolutamente trivial y mucho menos que se pueda observar y medir con base a unas simples preguntas o propósitos de unos contenidos cualesquiera más aun si queremos que sea significativo.
El aprendizaje significativo es la acción que moviliza la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad al momento en que los procesos de asimilación-acomodación tienen lugar en la construcción del conocimiento.
En el ámbito propio del desarrollo de competencias, el aprendizaje significativo debe ser con “h”, es decir, aprehendizaje significativo ya que implica el extraordinario hecho de que al elegir una acción como aquella que ha de fomentar el desarrollo de una competencia, tanto el maestro como el estudiante, están eligiendo una manera de estar en el mundo, y así, una manera de construirse a si mismos, pues eligiendo tal acción, están al mismo tiempo optando por una apropiación del mundo de una determinada manera.
Pero la acción por sí misma no es suficiente para movilizar la organización de los esquemas, para ello, es necesario situar el aprendizaje tanto en un espacio problemático concreto de una profesión (aspecto inter-psicológico de practica socio-profesional), como cognitivamente hablando (intra-psicológico) en el interés personal y en la zona del desarrollo próximo.
Para lograr el desarrollo de las competencias, el estudiante tiene que estar enfrentado a situaciones problemáticas cuyas exigencias de acción lo obligan a movilizar sus viejos conocimientos en pos de unos nuevos, reorganizando así sus propios esquemas de acción, es decir, que el aprendizaje que mejor desarrolla las competencias es un aprendizaje que se encuentra situado.
Elegir la acción que habrá de desarrollar la competencia pensando en la zona de desarrollo próximo refiere a la viabilidad de tal acción como movilizadora de la organización de los esquemas involucrados; y pensar en el verdadero interés del estudiante, refiere por lo menos a dos cuestiones importantes: al contenido de aquellas acciones que puedan llamar la atención efectiva del estudiante y disparar la motivación, además de considerar que fin interior el alumno quiere darle al conocimiento que habrá de construir.
Lo anterior nos lleva a la reflexión de la profundidad del aprendizaje como un proceso que se desarrolla en un contexto social y cultural el cual va más allá de la memorización de información, es decir, no es algo insignificante, sino es un aprendizaje significativo y situado, no exime a maestros, estudiante y funcionarios universitarios por igual, de la responsabilidad fundamental que toda educación universitaria pensamos contiene en su seno.
La formación de profesionistas no está al servicio de las profesiones, sino que éstas y aquellos, se deben a una sociedad, y ésta, encuentra su sentido más profundo si en vez de mirarse a sí misma sólo como colectividad productiva, se mira como el proceso mismo de humanización de la especie.
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ResponderEliminarCompañera Lupita, buenas noches:
ResponderEliminarLeí su participación, pero antes un comentario respecto a las fotografías, puesto que estas dicen mas que mil palabras, pues el aprendizaje colaborativo esta presente, al igual que el aprendizaje significativo puesto que son eventos cotidianos faciles de enlazar.
deducimos que el aprendizaje no puede ser trivial.
Además el aprendizaje significativo nos lleva a entender con claridad el proceso de asimiliación-acomodación que son el enlace de los conocimientos previos con los nuevos.
también como tu lo mencionas el estudiante para aprender en competencias debe enfrfentar conflictos de conocimientos para reorganziar sus propios esquemas o estructuras.
Cabe mencionar que se exige una nueva Educación Nacional que este en contacto con las nuevas tecnologías y generen con sus enseñantes un espiritu emprendedor que trasmute conocimientos abstractos en conocimientos deseados por y para el propio estudiante.
Nuestra profesión se debe efectivamente a una sociedad y nuestra obligación es participar en humanizar nuestra actividad docente.
José Manuel
Hola compañera
ResponderEliminarDefinitivamente el aprendizaje no puede ser trivial, debido a que nuestros estudiantes deben saber resolver problemas complejos, además no hay que olvidar que con la reforma se pretende que el aprendizaje sea integral.
Por eso al realizar las secuencias se consideran los saberes previos del estudiante, en el desarrollo, la adaptación de nuevos saberes, relacionándolos con lo que ya sabe y en el cierre se evalúan los saberes adquiridos.
Hasta luego
Beatriz Ruiz